Tipos negativos: el oro gana, la banca ¿pierde?

Ya sea en términos reales (Fed) o nominales (BCE, Rksbank, BoJ…) los tipos de interés negativos se alzan como una de las principales herramientas de política monetaria moderna. Nunca en la historia los activos financieros habían vivido en un entorno como este, sin embargo, parece que ya hay claros ganadores y ¿perdedores?

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Inversores institucionales, entidades de crédito y fondos de pensiones se plantean si vale la pena asumir los coste de seguro y logística de mantener el dinero físico en efectivo con los depósitos cayendo por debajo de cero. Como consecuencia de llo, buscan alternativas para evitar el pago por estos tipos negativos y, por ejemplo, la idea de Munich Re ha sido aumentar sus reservas de oro.

El World Gold Council (WGC por sus siglas en inglés) apunta en su último informe que "la historia demuestra que, en períodos de tipos reducidos, los retornos de este metal precioso son más del doble de su media a largo plazo".

Por otra parte, apunta ETF Securities, cuanto más bajos son los tipos, "mayor es potencial de la curva de las materias primas para entrar en backwardation". Es más, añaden, este entorno provoca que "la demanda de activos monetarios defensivos como el oro experimenten subidas de precios".

A esta situación, Ole Hansen, jefe de estrategia en materias primas de Saxo Bank, añade la debilidad del dólar y el miedo a la volatilidad de los mercados de valores. "Desde una perspectiva técnica, vemos dos niveles de resistencia importantes. El primero, los 1.245 dólares por onza, que además de ser el reciente techo, representa un 50% del retroceso de la oleada de ventas de marzo. Una ruptura por encima de la zona más importante situada en 1.255 dólares (el 61,8% del retroceso) indicaría un retorno al alza y un potencial aún más alto. El soporte clave se mantiene entre los 1.165 dólares y 1.195 dólares por onza".

Mientras, recuerdan estos expertos, "los bancos son los más propensos a sufrir con esta situación", aunque, reconoce, las ‘barras libres de liquidez’ (TLTROs) implementadas por el Banco Central Europeo (BCE) y la compra de deuda no financiera son medidas "alentadoras" para paliar este "dolor".

Y es que, desde que la autoridad monetaria anunciara esta medida (junio de 2014) el índice bancario del Eurostoxx se ha dejado un 30%, mientras que el Eurostoxx general cae un 1%.

"El coste directo del exceso de reservas de la entidades financieras de la Zona Euro equivale aproximadamente al 0,02% del PIB (0,2% en el caso de Suiza), pero el indirecto podría ser más significativo. En la última encuesta del BCE sobre préstamos bancarios, la gran mayoría de los bancos afirmó que los tipos de interés han reducido su margen de intereses", señala Capital Economics.

Ahora bien, añaden, "también es cierto que las entidades reconocieron que los tipos negativos impulsaron el crecimiento del crédito". Una situación que esperaban se mantuviera, al menos, seis meses. Con todo el Fondo Monetario Internacional (FMI ha estimado que el crecimiento anual de los préstamos de la región debería ser más del doble para compensar el efecto sobre los beneficios de un margen de intereses más estrechos.