Bonos convertibles en un asset allocation estratégico

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Los bonos convertibles han formado parte de la industria financiera durante años.

Su naturaleza híbrida les hace a veces ser difíciles de abordar y clasificar. Son una clase de activos por derecho propio con características atractivas. Como tal, tienen un papel que desempeñar dentro de una asignación estratégica de activos.

La primera emisión, hace casi 150 años en EEUU, fue la realizada por los ferrocarriles de Roma, Watertown y Ogdensburg. Los ferrocarriles estadounidenses pronto se convirtieron en grandes emisores de estos activos, ya que competían por financiación. Los bonos convertibles se desarrollaron aún más en este país como una alternativa para los emisores de obtener capital y para los inversores de explorar una nueva forma de invertir. El éxito de las emisiones se expandió geográficamente a Europa y Asia. El universo de Bonos Convertibles representa actualmente unos 270.000M EUR en todo el mundo.

Son emitidos por empresas de distinta calidad crediticia, que va desde el investment grade hasta el high yield, mientras que una parte significativa de ellos sigue sin calificación. En cuanto al tamaño de capitalización, pequeñas, medianas y grandes empresas, activas en varios sectores de la economía, encuentran interesante recurrir a ellos, ofreciendo a los inversores un universo altamente diversificado.

Aunque los bonos convertibles no son nuevos (han formado parte de la industria financiera durante más de un siglo), todavía son cuestionados por los inversores debido a su complejidad, o dicho de otra manera, a su naturaleza híbrida. De hecho, están a medio camino entra la renta fija y la renta variable y se dice que ofrecen lo mejor de esos dos mundos. Pueden verse como un bono nominal más una opción de compra (call option), pero cuando miramos a los motores de rentabilidad (sensibilidad a la renta variable, spreads de crédito, tipos de interés, nivel de volatilidad, riesgo divisa, riesgo de liquidez, riesgo de folleto), parece que son un poco más que eso.

Dados estos diferentes motores de rentabilidad, los inversores pueden considerar que los bonos convertibles son una mezcla de diferentes clases de activos, pero que no representan una clase de activos en sí misma.

Es cierto que tienden a comportarse más como la renta variable que como la renta fija. Por ello, está claro que deben ser considerados como una clase de activos de riesgo. Eso sí, dentro del universo de activos de riesgo, son uno de los de menor riesgo en condiciones de mercado normales. Son un activo de riesgo que ofrece atractivos ratios de información (information ratios / rentabilidad ajustada al riesgo) y que es capaz de mejorar el binomio rentabilidad/riesgo de un asset allocation estratégico.

 

Iván Díez Sainz, Country Head Iberia & Latam de Groupama AM



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